Juntos podemos cambiar la realidad
Muy pocas veces el mundo había enfrentado tantos desafíos y amenazas globales como los que surgieron en 2008.
Las crisis acaecidas a partir de 2008, producto de la inestabilidad extrema de los mercados globales financieros, alimentarios y de combustible, están agravando la vulnerabilidad social y económica de los habitantes de todas las naciones y en particular de los habitantes de los países más pobres. A todo esto se le debe agregar el enorme desafío del cambio climático. En un momento en que, según el Informe de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2008 de las Naciones Unidas, finalmente se observa el surgimiento de una tendencia decreciente de la pobreza en todo el mundo, esta situación plantea el máximo desafío respecto de nuestro bienestar común por algunas décadas.
La ONUDI no ha permanecido inmóvil ante estas nuevas amenazas. Nuestra respuesta ha sido realizar todos los esfuerzos posibles para alentar el crecimiento de la industria en la lucha contra la pobreza. La esencia del mandato de la ONUDI, que consiste en promover el desarrollo industrial sostenible y la cooperación industrial internacional, asumió actualmente una urgencia aún mayor a la que tenía hasta el momento.
Debemos enfrentarnos a estos desafíos en forma conjunta. El año 2008 recibió con los brazos abiertos al sistema de las Naciones Unidas que, por fin, comenzará a mantenernos “unidos en la acción”. El compromiso de la ONUDI sobre la colaboración entre las agencias y la coherencia continúa, entre otros aspectos, en nuestra función integral dentro de la Junta de los Jefes Ejecutivos (JJE) del Sistema de las Naciones Unidas; en nuestra participación activa en los Equipos de las Naciones Unidas en el País (UNCT, por sus siglas en inglés) y a través de mi continuidad en la presidencia de ONU-Energía.
Creo fervientemente que el crecimiento económico y la lucha contra el cambio no solo deben avanzar a la par, sino que son dos partes de una misma totalidad. Nuevamente, la cooperación internacional eficaz debe ser la piedra angular de la renovación. En los últimos años, la ONUDI aportó sus conocimientos para influir en el tratamiento de asuntos como la contaminación industrial, la energía y la industria ecológicas, y la transferencia de tecnología en una serie de foros, incluido el COP14 (Conferencia de las Partes) en Poznan y, pronto, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague.
Hace ya cuatro años, en mi primera declaración para la Junta de Desarrollo Industrial (JDI), destaqué la importancia de las alianzas, y subrayé lo esencial que resultan la inspiración y la motivación para enfrentarnos en forma conjunta a todos los desafíos. Hoy sigo creyendo firmemente que, juntos, podemos cambiar la realidad, en tanto y en cuanto recordemos que siempre se trata de personas y nunca de conceptos abstractos.
Dr. Kandeh K. Yumkella
