Chile
La República de Chile se encuentra en el extremo suroeste de América del Sur, su capital es la ciudad de Santiago de Chile. En su parte más ancha mide sólo 430 kilómetros desde el océano Pacífico hasta su frontera con Argentina, situada al otro lado de los Andes. Tiene una población de 17,3 millones de habitantes (al año 2010). Chile cuenta con 15 regiones, 53 provincias y 346 comunas. La extensión territorial de Chile es de 756.950 km2.
Es un país de enorme diversidad topográfica. El desierto de Atacama, al norte, contiene gran riqueza mineral, principalmente cobre y nitratos.
El valle central, incluyendo la capital, Santiago, alberga la agricultura de Chile; así como a la mayor parte de sus 17.3 milones de habitantes. Hacia al sur, el país tiene bosques, montañas, lagos, fiordos y canales.
Aproximadamente, el 85% de la población chilena vive en áreas urbanas; el 40% de dicha población habita en Santiago y alrededores.
Es una de las democracias sudamericanas más estables. Experimentó durante 17 años el régimen del general Augusto Pinochet, quien llegó al poder en 1973 tras un golpe de estado. Durante su gobierno el país se distanció del estatismo económico y se acercó a una economía de mercado que estimuló un aumento en la inversión nacional y extranjera.
La democracia
Desde el retorno de la democracia en 1990, el país ha establecido un compromiso para avanzar con reformas económicas, inversiones sociales proactivas, una gestión pública transparente y un gobierno estable basado en una gobernabilidad consensuada.
En marzo de 2010, Sebastián Piñera, de la Coalición por el Cambio, asumió la Presidencia y puso fin a 20 años de gobierno de la Concertación. El Presidente asumió el gobierno luego del mayor terremoto y tsunami en la historia de Chile. El contexto de la emergencia marca una agenda signada por las prioridades de la reconstrucción, para la primer parte de la gestión del Presidente Piñera.
Para el 2011, el gobierno propuso siete reformas estructurales referidas al ámbito de la educación y la salud, lucha contra la pobreza y la delincuencia, reforma del Estado y del sistema político, así como el del sistema ambiental.
Economía
Chile es una de las economías de América Latina que ha crecido más rápidamente. Durante los últimos 15 años registró una tasa promedio de crecimiento anual per cápita del 4.1%. El ingreso per cápita se duplicó en valores reales y la brecha de ingresos relativa entre Chile y los países de ingresos altos de la OCDE se redujo considerablemente.
Chile ha consolidado su estabilidad macroeconómica en parte mediante la adopción de un régimen de tipo de cambio flotante y la fijación de metas estrictas en materia de inflación. Gran importancia en ello ha tenido la aplicación de una política fiscal cuidadosamente calibrada, que ha mantenido el equilibrio entre un programa creciente de inversiones en el área social -que sostuvo, a la vez, el compromiso firme con las políticas anticíclicas- y la disciplina fiscal.
El sistema financiero de Chile es amplio y está bien diversificado en comparación con los países de referencia en la región. Se considera que tiene un sólido marco de regulación y supervisión, así como capacidad de recuperación ante las crisis.
Chile enfrenta dos retos importantes: mejorar su nivel de productividad y lograr la igualdad de oportunidades. El crecimiento de Chile se ha desacelerado de un promedio de 7,6 por ciento durante el período 1986-1997 a 3,5 por ciento en el período 2000-2009. El aumento de la productividad ha tomado una tendencia decreciente durante la mayor parte de la última década, y los niveles totales de inversión también han decrecido desde fines de la década de 1990.
El segundo reto se relaciona con la necesidad de enfrentar la desigualdad. Si bien Chile ha progresado considerablemente en la reducción de la pobreza (15 por ciento en 2009), en 2009 el ingreso promedio del 20 por ciento más rico de los chilenos era equivalente a 12 veces el del 20 por ciento más pobre. El coeficiente de Gini sigue siendo obstinadamente elevado en 2009 alcanzando a alrededor de 0,52. El gasto social está desempeñando un papel importante en la reducción de la desigualdad.
Aunque Chile ha invertido activamente en programas de protección social, la clase media y los pobres siguen siendo vulnerables a las crisis. Pese a la mejora significativa que se ha registrado durante 20 años, la infraestructura y los servicios públicos aún están fuera del alcance de muchos chilenos.
El nuevo Gobierno de Chile ha emprendido un ambicioso programa de desarrollo, el cual establece las bases para la meta máxima de obtener estatus de país desarrollado de ingresos altos para 2018. Las tres áreas estratégicas que el Gobierno de Chile planea enfatizar durante 2010-2014 son: i) lograr una mayor competitividad, inclusive mediante la modernización del estado; ii) mejorar la calidad y aumentar la generación de empleos; y iii) promover la inversión. Asimismo, el gobierno se propone implementar otras importantes reformas orientadas a fortalecer las políticas sociales y la protección ambiental.
(Fuentes: www.worldbank.org)
