Uruguay

La República Oriental del Uruguay esta dividida administrativamente en 19 departamentos. Por el sur tiene costas sobre el Río de la Plata, por el sureste tiene costas sobre el Océano Atlántico. Tiene una población de 3,4 millones de habitantes (2008), alrededor de 1 millón de habitantes se encuentran en su capital, Montevideo. La extensión del Uruguay es de 176.214 km2.

Uruguay se destaca por contar con una alta tasa de alfabetismo, una amplia clase media urbana que refleja una distribución de la riqueza relativamente pareja, una alta calidad educativa y un avanzado sistema de seguridad social. Según el índice de Oportunidad Humana del Banco Mundial, Uruguay ha logrado alcanzar un alto nivel de igualdad de oportunidades en términos de acceso a servicios básicos tales como educación, agua potable, electricidad y saneamiento.

El país se beneficia de su creciente industria turística y de la exportación agroindustrial. Una gestión macroeconómica responsable y medidas prudenciales adoptadas en el sistema financiero han contribuido a reducir las vulnerabilidades a las que está expuesto el país. Desde el punto de vista social, la pobreza cayó de 34.4% en 2006 a 18.6% en 2010, y la indigencia se redujo de 2.7% a 1.1% en el mismo período. Por otra parte, el desempleo ha alcanzado mínimos históricos, alcanzando un promedio de 6.8% en 2010.

Gobierno


Desde 2004, el Frente Amplio-Encuentro Progresista, una coalición de varias facciones de centroizquierda, se encuentra en el Gobierno. Dos partidos tradicionales, el Partido Colorado y el Partido Nacional, se alternaron el poder en los siglos XIX y XX, y hoy conforman la oposición política, junto al Partido Independiente.

Desde marzo de 2010, el segundo gobierno del Frente Amplio, liderado por el Presidente  José Mujica está al frente del Poder Ejecutivo.  El énfasis del primer año del Gobierno de Mujica estuvo en promover la inclusión social manteniendo un  fuerte compromiso por la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica. El presupuesto quinquenal para 2011-2015 fue adoptado por el Parlamento en diciembre de 2010 y refleja las  prioridades del Gobierno, intensificando la acción pública en áreas como educación, inversión en infraestructura, protección social, y seguridad ciudadana.

Economía

La economía uruguaya ha sido más resistente a la recesión mundial que otras economías emergentes. Esta mayor resistencia está vinculada a un marco macroeconómico sólido, una mayor flexibilidad cambiaria, un stock de reservas internacionales creciente y un sistema bancario mejor regulado, que amortiguaron el impacto de la reciente crisis y ubicaron al país en una posición favorable para beneficiarse de la recuperación mundial.

El desempeño económico del país en los últimos años ha superado las expectativas, permitiéndole consolidar las mejoras estructurales logradas después de la crisis de 2002. Pese a los efectos negativos de la reciente crisis económica, el crecimiento anual alcanzó 2.6% en 2009, significativamente más alto que el promedio regional. En 2010, la economía uruguaya retomó el dinamismo de los años anteriores a la crisis, alcanzando una tasa de crecimiento de 8.5%.

Los mercados de exportación se han diversificado con el fin de reducir la dependencia de sus principales socios comerciales, mientras que el sistema bancario se recapitalizó para lograr una liquidez cercana al 70%. Al mismo tiempo, Uruguay mantuvo la tendencia decreciente de su ratio de deuda pública sobre el PBI. También logró bajar el costo de su deuda, reducir la dolarización y extender el perfil de vencimientos de sus compromisos financieros.

El buen desempeño macroeconómico se reflejó en el mercado de trabajo que registró niveles históricamente bajos en 2010. Además, gracias a la vigorosa expansión económica y a las políticas aplicadas, se realizaron progresos sustanciales en la reducción de la pobreza, que bajó en aproximadamente 46% entre 2006 y 2010.

Desafíos

Más allá del buen desempeño de la economía uruguaya, algunas vulnerabilidades aún persisten y podrían abordarse para fortalecer el marco de políticas macroeconómicas del país y promover el crecimiento de largo plazo.
A pesar de los significativos avances logrados en materia de reducción de deuda, la misma continúa en niveles relativamente altos, lo que restringió el margen para aplicar estímulos fiscales durante las dificultas económicas globales de 2008-2009. Ante eventuales dificultades en los mercados de capitales internacionales, como las que se iniciaron a fines de 2008, el gobierno uruguayo reorientó su política de endeudamiento de mediano plazo con el objetivo de garantizar una liquidez suficiente.

Para el país se ha tornado prioritario el obtener más altos niveles de inversión y llevar a cabo reformas estructurales para hacer más competitiva la economía, especialmente en lo que se refiere a su capacidad productiva e infraestructura.
Finalmente, en el área social, resultan de gran importancia el desarrollo y la extensión de la red de protección social del gobierno a través de programas como el Plan de Equidad y otras reformas dirigidas a estimular la participación social, mejorando la inclusión y la generación de oportunidades para toda la población.

(Fuente: www.worldbank.org)

 


    Alberto F. Di Liscia
    Representante de la ONUDI y Director Regional en Uruguay