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Estándares privados

Los estándares pueden clasificarse de numerosas maneras, haciendo que a menudo las diferentes terminologías utilizadas resulten confusas. Clasificarlos en función de cómo se desarrollan permite examinar las implicaciones para los exportadores en los países en desarrollo:

  • A nivel nacional, los estándares del gobierno (a menudo conocidos como reglamentos técnicos) son desarrollados y promulgados por agencias federales, estatales y locales para abordar las preocupaciones sobre salud y seguridad. Los reglamentos técnicos se diferencian del resto por ser obligatorios por ley.

  • Los estándares internacionales son desarrollados y diseminados por organizaciones de normalización gubernamentales y no-gubernamentales internacionales, como la Organización Internacional de Normalización, la Comisión Electrotécnica Internacional, la Unión Internacional de Telecomunicaciones o Codex Alimentarius. Estos estándares internacionales son de carácter voluntario. La armonización de estándares a nivel internacional, regional o sub-regional se hace a través de órganos de normalización regionales u organizaciones de normalización sub-regionales.

  • Los estándares para la industria, el sector privado y los compradores pueden dividirse en tres categorías:

    1. Normas de consorcios – los cuales son desarrollados a menudo por un consorcio sectorial (por ejemplo, GlobalGAP)

    2. Estándares de la sociedad civil – establecidos como iniciativa de una organización sin ánimo de lucro normalmente como respuesta a preocupaciones sobre las condiciones sociales y medioambientales (por ejemplo, Forest Stewardship Council)

    3. Estándares específicos de las compañías – los cuales son desarrollados internamente y son aplicables a toda la cadena de valor de la compañía (es decir, códigos de conducta)

Si bien las empresas privadas y los consorcios a menudo han sido los impulsores de la formulación de estándares de gestión y de productos en los países industrializados, hay una incipiente sensación de que la multitud de estándares privados y requisitos del comercio minorista actúan como barreras de entrada sobre la capacidad de las empresas del país para participar en las cadenas mundiales de producción y distribución. 

Hay probablemente una variedad de razones que justifican esta creciente preocupación. Primero, los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) referentes a los Obstáculos Técnicos al Comercio y a las Medidas Sanitarias y Fitosanitarias amplían el conocimiento de los estándares y regulaciones técnicas en general. Segundo, y probablemente más importante, la creciente preocupación por la salud y la seguridad en los países industrializados (léase la seguridad alimentaria, el uso de productos químicos, las condiciones de trabajo, etc.) se ha traducido en un entorno donde no solo las regulaciones del gobierno se han vuelto más estrictas, sino que también el comercio minorista y las cadenas de supermercados han empezado a cambiar la tendencia hacia estándares más rigurosos debido a la concienciación de los consumidores. Por supuesto, la reputación y la protección de la marca, la deslocalización global, la diferenciación en el mercado, y el control y racionalización de la oferta han sido importantes impulsores de los estándares privados.

Como agencia de desarrollo con el claro mandato de proveer asistencia técnica en el área de desarrollo industrial y creación de capacidad comercial, la ONUDI inició un proyecto de investigación en 2008 a fin de identificar y reducir los obstáculos que afrontan los proveedores y exportadores de los países en desarrollo. Estos obstáculos están recopilados en la publicación de una guía de estándares privados y buenas prácticas requeridas por compradores internacionales.

 

 
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Ms. Müge Dolun Bora
Oficial de desarrollo industrial
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